Muere el fiscal Antonio Vercher, pionero del derecho medioambiental

El Colegio Oficial de Biólogos de la Comunidad Valenciana lamenta el fallecimiento de Antonio Vercher Noguera, un verdadero pionero en España del derecho medioambiental. Durante dos décadas, hasta septiembre pasado, fue el fiscal coordinador de Medio Ambiente y Urbanismo de España, informa EL PAÍS. El primero, porque esa fiscalía nació de su mano allá por 2006, cuando el ladrillo parecía que se iba a comer toda la costa y compraba concejales allá donde quería. Luego, su departamento fue evolucionando hacía otros delitos medioambientales al tiempo que crecía la conciencia por la defensa del planeta y en todas las fiscalías provinciales del país se establecían especialistas en esta materia de la que, sin duda, Vercher fue una voz autorizada.

Vercher ha fallecido este sábado a los 72 años. Nació en Tavernes de la Valldigna, Valencia, y dedicó su vida al derecho y a la defensa de la casa común. “El delito medioambiental es una forma de suicidio”, explicó en la última entrevista que concedió, a EL PAÍS, en septiembre pasado, cuando se jubiló y tuvo que dejar la fiscalía. “Me voy triste. Me gusta lo que estoy haciendo, las cosas están saliendo bien y, a pesar de los pesares, el sistema está avanzando. Y piensas: queda tanto por hacer”, admitía.

Porque Vercher quería seguir, aunque sus 72 años ya se lo impedían. Lo decía sin perder la sonrisa, aunque con el vértigo en la voz de no tener claro qué iba a ser de su vida después de haberla dedicado por completo a esa vocación. Se jubiló, pero siguió activo escribiendo artículos, preparando un nuevo libro (había publicado ya ocho), viajando allá donde le invitaban para escuchar sus enseñanzas, y al frente del Consejo Consultivo de Fiscales Europeos.

Su primer libro, Comentarios sobre el delito ecológico, lo publicó en 1986, solo tres años después de que esa figura fuera introducida en el Código Penal español. “Leí el libro siendo secretaria de Estado de Medio Ambiente”, recuerda Cristina Narbona, presidenta del PSOE. “Y quise conocerle cuando comencé mi etapa de ministra en 2004″. Narbona y Vercher colaboraron en la reforma de la Ley de Montes para intentar atajar el problema de los incendios y fue ahí donde se introdujo la creación de la fiscalía de sala de Medio Ambiente, que pasó a ocupar Vercher en 2006.

En las sucesivas modificaciones del Código Penal que se han acometido en España Vercher siempre era una voz a la que escuchar. Aunque a este fiscal le preocupaba que se recurriera demasiado a la vía penal. “En 1983 existía en el Código Penal un solo artículo sobre delitos medioambientales, el 347 bis. Ahora tenemos casi 50 y han pasado solo 42 años”, contaba hace seis meses.

Vercher, como recuerda Narbona, abogaba por la “función preventiva y no solo punitiva”. Y cada poco enviaba oficios a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a las instituciones alertando de problemas como los incendios forestales, el urbanismo, el maltrato animal, la contaminación del aire... Además, siempre trataba de buscar fórmulas innovadoras y carreteras alternativas en el derecho para atajar los problemas medioambientales.

Como un “referente dentro y fuera de nuestras fronteras” lo ha calificado en redes sociales la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen. “Nos deja el deber de preservar aquello a lo que consagró su vida”, ha añadido.

Vercher deja también, además de una trayectoria tan reconocida, un hijo del que se sentía orgulloso y que, como él, decidió dedicarse al derecho y hoy es juez. Y una huerta en su pueblo a la que desde septiembre le podía dedicar un poco más de tiempo.