Detectan por primera vez en aguas del Mediterráneo peninsular una microalga productora de ciguatoxinas

Un equipo de investigación del Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio Ramón Margalef (IMEM) de la Universidad de Alicante (UA), en colaboración con investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), ha confirmado por primera vez la presencia del género Gambierdiscus en la costa peninsular española, concretamente en el litoral de Dénia y Xàbia, al norte de la provincia de Alicante, tras detectar por primera vez en aguas del Mediterráneo peninsular una microalga productora de diguatoxinas, informa el servicio de prensa de la Universidad de Alicante.

La revista Harmful Algae News, editada por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, se ha hecho eco del hallazgo del equipo de investigadores de la Universidad de Alicante que integran César Bordehore, profesor del departamento de Ecología de la Universidad de Alicante e investigador del IMEM; Eva Fonfría Subirós y John Yáñez Dobson, ambos del IMEM; y Emilio Soler Onís, del Grupo de Ecofisiología Marina y del Observatorio Canario de Algas Nocivas.

Las microralgas del género Gambierdiscus se acumulan en las tallas grandes de determinadas especies de peces y su consumo puede producir problemas de toxicidad en humanos. Pero según César Bordehore las concentraciones de células de fitoplancton tóxico encontradas en la península no son alarmantes. “Existen medidas de prevención para evitar la entrada al mercado de pescado con elevados niveles de toxina”, ha añadido, “el pescado que se distribuye es seguro”.

La primera hipótesis sobre la presencia de este tipo de microalgas en el Mediterráneo está relacionada con el aumento de la temperatura ya que se originan en aguas tropicales calientes.